Taiwán ha presentado una hoja de ruta renovada para su desarrollo eólico marino que fija objetivos de expansión masiva hasta 2039, a pesar de los desafíos técnicos y regulatorios que enfrenta el sector a nivel global. El Ministerio de Asuntos Económicos del país asiático pretende alcanzar entre 18,3 y 19,9 gigavatios de capacidad instalada para 2035, y hasta 27,9 gigavatios para 2039, según informa Expansión citando fuentes de Bloomberg Green.
Un salto desde los 3,4 GW actuales
Según datos de BloombergNEF, Taiwán contaba con una capacidad instalada de 3,4 GW de eólica marina el año pasado, lo que sitúa el objetivo para 2039 en aproximadamente ocho veces la potencia actual. El plan contempla celebrar subastas cada cuatro años, asignando en cada ronda cerca de 8 GW de capacidad, con el fin de garantizar un flujo constante de proyectos y atraer inversión.
Presión por la dependencia energética y el cierre nuclear
La ambiciosa apuesta renovable del país insular responde a la creciente presión para reducir su dependencia de los combustibles fósiles importados. Taiwán aumentó significativamente su exposición a las importaciones energéticas tras el cierre de su último reactor nuclear el año pasado, una decisión que dejó a la isla más vulnerable a la volatilidad de los precios del gas natural licuado, agravada por la guerra en Oriente Medio.
El ministerio taiwanés prevé que la demanda eléctrica crezca a una tasa anual promedio del 2,5 % entre 2026 y 2035, impulsada por la expansión de sectores como los semiconductores, la inteligencia artificial y la tecnología avanzada. Este escenario exige soluciones de generación renovable a gran escala, y la eólica marina se perfila como uno de los pilares centrales.
Obstáculos en la cadena de suministro y regulación local
No obstante, el desarrollo eólico marino en Taiwán ha enfrentado múltiples obstáculos en los últimos años. El aumento de costes en la cadena de suministro global, los estrictos requisitos de localización industrial y las aprobaciones ambientales cada vez más rigurosas han ralentizado el avance de proyectos. Estos factores llevaron a que el país abandonara su objetivo de generar el 20 % de su energía a partir de fuentes renovables para 2025.
A nivel internacional, la eólica marina ha experimentado retrasos y sobrecostes en múltiples mercados, desde Europa hasta Asia, debido a la inflación en materiales, cuellos de botella logísticos y la escasez de buques especializados. Sin embargo, Taiwán mantiene su compromiso con la tecnología como vía para garantizar la seguridad energética y reducir emisiones de cara a las próximas décadas.
Un impulso renovable en contexto global
El plan taiwanés se enmarca en una tendencia más amplia de gobiernos que buscan acelerar la transición energética mediante tecnologías renovables complementarias. Mientras Australia del Sur pone en marcha baterías de almacenamiento para estabilizar su red renovable, Taiwán apuesta por la eólica marina para diversificar su mix eléctrico y afrontar el crecimiento de la demanda impulsado por la digitalización y la industria tecnológica.
Fuente: Expansión · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
