Australia del Sur, región que lidera la integración de energías renovables a escala mundial, se enfrenta a un desafío creciente: asegurar un suministro eléctrico estable cuando el viento no sopla y el sol no brilla. Para dar respuesta a esta necesidad, dos empresas locales, Lunio Energy y OptiGrid, han puesto en marcha la batería Strathalbyn, un sistema de 5 MW de potencia y 20 MWh de capacidad que marca un hito en el almacenamiento energético australiano.
Según informa El Periódico de la Energía, esta instalación se ha convertido en la primera batería de cuatro horas de duración operativa en el Mercado Nacional de Electricidad (NEM) de Australia, tras completar un proceso de aprobación histórico. El proyecto supone el primer activo comercial de Lunio Energy, empresa australiana especializada en el desarrollo y gestión de sistemas de almacenamiento a gran escala.
Almacenamiento de larga duración para garantizar estabilidad
El director ejecutivo y fundador de Lunio Energy, Seth Thuraisingham, destaca que este tipo de instalaciones resulta esencial para que la energía renovable sea fiable las 24 horas del día. La batería permite compensar la variabilidad de la generación eólica y solar, contribuyendo a la estabilidad de la red mientras aumenta la penetración de las energías limpias.
La importancia del almacenamiento de larga duración quedó patente durante una reciente «sequía de viento» que afectó a la red australiana. La escasa producción eólica, combinada con alta demanda y restricciones en las líneas de transmisión hacia Victoria, situó a Australia del Sur al borde de los cortes de suministro. Durante ese episodio, los precios de la electricidad superaron en varios momentos los 20.000 dólares australianos por megavatio-hora (MWh).
Muchas baterías existentes agotaron rápidamente sus reservas y no pudieron responder a los sucesivos picos de precios. Esta experiencia reforzó la necesidad de instalar baterías capaces de almacenar energía durante al menos cuatro horas, e incluso durante periodos de seis, ocho o doce horas en determinados casos. El almacenamiento energético se consolida como elemento clave para el desarrollo de las redes renovables.
Inteligencia artificial para optimizar la rentabilidad
El proyecto incorpora una innovación tecnológica desarrollada íntegramente en Australia del Sur. La startup OptiGrid ha suministrado su plataforma OptiBidder, basada en inteligencia artificial y aprendizaje automático, diseñada para optimizar la operación comercial de las baterías.
El sistema analiza previsiones meteorológicas, precios de la electricidad, restricciones técnicas y reglas del mercado para decidir cuándo cargar o descargar la batería y cómo participar en los distintos mercados eléctricos, maximizando así la rentabilidad. Los algoritmos desarrollados por OptiGrid trabajan con una visión a largo plazo, considerando horizontes temporales de varios días e incluso estrategias para maximizar el valor económico durante toda la vida útil de la instalación, estimada en unos veinte años.
OptiGrid nació a partir de investigaciones desarrolladas en la Universidad de Adelaida por el ingeniero Sahand Karimi y el científico de datos Nam Dinh. Desde su lanzamiento en 2024, la empresa ha recibido financiación de instituciones como la Clean Energy Finance Corporation y actualmente gestiona alrededor de 170 MW en proyectos híbridos y de almacenamiento independiente.
Ventajas de las instalaciones más pequeñas
Aunque las grandes baterías de cientos de megavatios concentran la mayor atención del sector, Karimi destaca las ventajas de instalaciones más pequeñas como la de Strathalbyn. Su construcción y puesta en marcha requieren mucho menos tiempo: mientras un gran proyecto puede tardar cerca de dos años entre la financiación y la operación comercial, una batería de 5 MW puede completarse en apenas ocho o nueve meses.
Además, estas instalaciones se conectan directamente a la red de distribución, cerca de los centros de consumo, lo que reduce riesgos de congestión y les permite prestar servicios adicionales de apoyo a la red eléctrica. También pueden adaptarse con mayor flexibilidad a las restricciones dinámicas impuestas por los operadores del sistema.
Expansión del almacenamiento en Australia
Tanto el Gobierno estatal como el federal han puesto en marcha programas de incentivos para impulsar este tipo de proyectos. En Australia del Sur, el mecanismo denominado Firm Energy Reliability Mechanism ya ha contratado seis nuevas baterías con un mínimo de cuatro horas de almacenamiento.
No obstante, Karimi considera que las señales actuales del mercado favorecen principalmente las baterías de cuatro horas, que representan el equilibrio más rentable entre inversión y capacidad de respuesta. Incluso las baterías de larga duración requieren una gestión muy sofisticada para obtener beneficios económicos.
La colaboración entre Lunio Energy y OptiGrid constituye un ejemplo de innovación completamente desarrollada en Australia del Sur, desde el diseño del proyecto hasta los sistemas de control y optimización. Ambas empresas prevén ampliar rápidamente su actividad: OptiGrid ya tiene más de 200 MW adicionales en desarrollo y espera que los activos bajo su gestión alcancen aproximadamente un gigavatio durante el próximo año, consolidando así su posición en el creciente mercado australiano del almacenamiento energético.
Fuente: El Periódico de la Energía · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
