Las reservas de gas de la Unión Europea se sitúan en torno al 61% de su capacidad, el nivel más bajo para estas fechas de los últimos años, incluso por debajo del registrado en 2021. Esta situación está generando tensión en los mercados energéticos: el 18 de agosto, los futuros del gas TTF alcanzaron los 63,65 EUR/MWh, el valor más alto desde finales de enero de 2023, según datos de Gas Infrastructure Europe recogidos por El Periódico de la Energía.
Punto de partida especialmente exigente
El 1 de abril de 2026, los almacenamientos europeos se encontraban al 28% de su capacidad, el nivel más bajo de los últimos cuatro años. Este punto de partida obligaba a afrontar una campaña de llenado especialmente exigente en un mercado ya tensionado por el lado de la oferta. Cuatro meses y medio después, las reservas se sitúan aproximadamente un 20% por debajo de la media de los últimos siete años para estas fechas.
Entre principios y mediados de agosto, los almacenamientos avanzaron una media de 0,27 puntos porcentuales diarios. Si este ritmo se mantuviera, llegarían al 1 de octubre en torno al 73%, obligando a Europa a continuar las inyecciones durante el otoño, coincidiendo ya con el aumento progresivo de la demanda asociado a la calefacción.
Estructura de precios poco favorable para el llenado
La necesidad de llenar los almacenamientos coincide con una curva de futuros que no ofrece actualmente una prima invernal clara respecto a los meses más próximos. Algunos contratos para los meses de invierno cotizan en niveles similares o incluso inferiores. Esta estructura reduce el incentivo económico habitual para comprar gas durante el período de llenado, almacenarlo y venderlo posteriormente a un precio superior.
Sin embargo, Europa sigue necesitando rellenar sus reservas antes de la temporada de invierno. Esta combinación obliga a mantener la demanda de gas para inyección incluso con una señal de precios poco favorable y contribuye a aumentar la presión sobre el mercado durante el verano.
Factores geopolíticos y de oferta
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha reducido drásticamente el tráfico por el estrecho de Ormuz y ha afectado al suministro mundial de gas natural licuado, especialmente al procedente de Catar. La incertidumidad sobre la normalización del tráfico marítimo mantiene una elevada prima de riesgo en los mercados de energía, como se ha visto también en la reciente escalada del precio del petróleo Brent.
En paralelo, la eliminación progresiva de las importaciones europeas de gas ruso reduce las alternativas de suministro que todavía permanecían disponibles. A ello se añaden los trabajos de mantenimiento en instalaciones noruegas durante agosto, que reducen temporalmente los flujos procedentes del principal proveedor de gas por gasoducto de Europa.
Flexibilidad regulatoria europea
El marco regulatorio europeo mantiene un objetivo de llenado del 90%, pero desde la reforma del Reglamento de almacenamiento de gas, en vigor desde septiembre de 2025, este nivel puede alcanzarse en cualquier momento entre el 1 de octubre y el 1 de diciembre. La normativa permite además una desviación de hasta diez puntos porcentuales cuando existan condiciones difíciles para el llenado.
Ante las condiciones actuales, la Comisión Europea considera que un nivel del 80% sería suficiente para garantizar el suministro durante el invierno y técnicamente alcanzable. Esta mayor flexibilidad puede aliviar la presión compradora durante el verano, aunque implica afrontar el invierno con un menor margen de seguridad en los almacenamientos.
Impacto en los mercados eléctricos
El volumen almacenado constituye uno de los principales márgenes de seguridad frente a los imprevistos. Con menos gas en los almacenamientos, un invierno frío, un período prolongado de baja producción renovable o una nueva interrupción del suministro de GNL pueden trasladarse con mayor rapidez a los precios.
Esta tensión también alcanza a los mercados eléctricos europeos, donde las centrales de gas continúan fijando el precio marginal durante numerosas horas. Un aumento del precio del gas incrementa directamente el coste de generación de los ciclos combinados, como se ha observado en las recientes subidas del precio de la electricidad en España. Por ello, una mayor tensión en el mercado del gas puede trasladarse rápidamente a los precios de la electricidad.
España mantiene una situación más favorable
España supera ya el 70% de reservas de gas, manteniendo un nivel de llenado más favorable que la media de la Unión Europea. Sin embargo, los combustibles siguen tensionados por el contexto internacional y la menor disponibilidad global de gas natural licuado.
El nivel de las reservas con el que Europa llegue a octubre será una de las principales referencias para los mercados de energía durante los próximos meses. Unos almacenamientos por debajo de los niveles de los últimos años no implican necesariamente problemas de suministro, pero sí reducen el margen para absorber un invierno frío o nuevas tensiones en las importaciones, propiciando una mayor volatilidad en los precios tanto del gas como de los mercados de electricidad.
Fuente: El Periódico de la Energía · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
