La administración Trump ha anunciado nuevos aranceles del 15% y precios mínimos sobre el polisilicio importado y sus derivados —incluidas obleas, células y módulos fotovoltaicos— que entrarán en vigor el 4 de diciembre, según informa Renewable Energy World. La medida, enmarcada en la Sección 232, pretende cerrar las lagunas que han permitido a productores vinculados a China desplazar su fabricación a terceros países para esquivar aranceles previos específicos por origen.
Dominio chino y dependencia de componentes importados
China sigue controlando la mayor parte de la cadena de suministro solar mundial, produciendo la inmensa mayoría de los paneles y polisilicio del planeta. Estados Unidos carece notablemente de fabricación de obleas en territorio nacional, lo que obliga a los productores estadounidenses a depender de componentes importados incluso cuando la producción de paneles crece en el país.
Este desequilibrio estructural complica el objetivo de la nueva política arancelaria: mientras los fabricantes domésticos han acogido favorablemente la medida, los instaladores advierten que elevará aún más los precios solares en Estados Unidos, ya de por sí superiores a los internacionales. El panorama arancelario estadounidense ha experimentado cambios recientes que añaden incertidumbre al sector.
Riesgo de incremento de costes sin incentivos al consumo
Analistas consultados por Bloomberg señalan que sin incentivos paralelos al consumidor, la demanda de productos fotovoltaicos fabricados en Estados Unidos podría seguir rezagada. La subida de costes derivada de los aranceles no garantiza automáticamente un aumento en la competitividad de la industria nacional si los compradores finales no reciben estímulos para optar por equipos más caros.
Proyectos bloqueados y expansión de almacenamiento
Paralelamente, un juez federal en Oregón ha ordenado al Pentágono levantar la congelación de revisiones de nuevos proyectos eólicos terrestres, que desde abril ha frenado 106 parques eólicos en 21 estados, representando unos 47.000 millones de dólares en inversión potencial. La decisión judicial obliga al Departamento de Defensa a reanudar las evaluaciones y a reportar su avance cada 30 días.
En el ámbito del almacenamiento, la startup Base Power ha cerrado una ronda de financiación de 1.000 millones de dólares, alcanzando una valoración de 13.000 millones de dólares. La empresa, con solo tres años de vida, ha instalado más de 23.000 sistemas de baterías residenciales en Texas y Chicago, y espera duplicar su ritmo de 100 instalaciones diarias para finales de año. Sus unidades más recientes ofrecen hasta 36 horas de autonomía y se instalan en menos de una hora gracias a un diseño modular precableado.
Contexto arancelario y demanda mineral
A pesar de haber eliminado el crédito fiscal de 7.500 dólares para vehículos eléctricos y recortado estándares de contaminación, la administración Trump anunció la semana pasada 3.000 millones de dólares para proyectos de minerales críticos, esenciales para baterías de vehículos eléctricos. Los vehículos eléctricos representan el 70% de la demanda mundial de litio, frente al 20% del almacenamiento estacionario.
La combinación de barreras arancelarias, bloqueos administrativos y estímulos selectivos dibuja un panorama complejo para el sector renovable estadounidense, con tensiones entre objetivos de reindustrialización nacional y el riesgo de encarecer la transición energética.
Fuente: Renewable Energy World · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
