La Comisión Europea ha adoptado recomendaciones dirigidas a los Estados miembros para la aplicación del mayor margen fiscal concedido por Bruselas para el gasto público en medidas energéticas, a raíz de la crisis originada por la guerra en Oriente Medio. Esta flexibilidad permitirá a los países destinar hasta un 0,6% de su PIB en medidas energéticas hasta 2028 sin que compute en el cumplimiento de las reglas fiscales comunitarias.
Procedimiento y límites de la flexibilidad fiscal
El Ejecutivo comunitario ha establecido el procedimiento para que los países soliciten la flexibilidad fiscal, su tratamiento en el marco de supervisión fiscal comunitario y el seguimiento de su uso, según informó la Comisión Europea en un comunicado. La decisión, adoptada el pasado junio, responde a las sugerencias de Italia y España ante la crisis de Ormuz.
El margen fiscal permitirá a los Estados gastar hasta un máximo del 0,3% del PIB anual, aunque esta flexibilidad no podrá aplicarse a ayudas que favorezcan el uso de combustibles fósiles, como las reducciones de impuestos generalizadas a estos hidrocarburos. El tope total combinado entre medidas energéticas y gasto en defensa se mantiene en el 1,5% del PIB hasta 2028.
Medidas elegibles y requisitos
Solo las medidas presupuestarias decididas después del 28 de febrero de 2026 podrán optar a esta nueva flexibilidad y deberán ser financiadas a nivel nacional con un impacto presupuestario directo. La comunicación adoptada por la Comisión incluye una lista orientativa y no exhaustiva de medidas potencialmente elegibles.
Los Estados miembros deberán proporcionar una lista inicial de las medidas de seguridad energética planificadas que desearían que se beneficiasen de esta flexibilidad, junto con su coste presupuestario estimado. Cada solicitud será analizada caso a caso por la Comisión Europea.
Objetivos de resiliencia energética
El mayor margen fiscal para los Estados miembros responde al conflicto en curso en Oriente Medio y está orientado a apoyar aquellas medidas que refuercen la resiliencia estructural del sistema energético europeo y aceleren la transición para alejarse de los combustibles fósiles, subrayó el Ejecutivo comunitario.
Esta nueva flexibilidad se enmarca dentro de la cláusula nacional de escape que ya existe para defensa y que permite un aumento adicional del gasto en esa partida sin que compute para el cumplimiento fiscal. La decisión busca dotar a los Estados miembros de herramientas para reforzar su seguridad energética sin comprometer la estabilidad presupuestaria.
Fuente: El Periódico de la Energía
Fuente: El Periódico de la Energía · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
