El Gobierno español ha anunciado esta semana su intención de regular el consumo energético de los centros de datos, exigiendo que al menos el 80% de su electricidad consumida cada hora provenga de fuentes renovables. La medida afectará a instalaciones con una potencia superior a 1 MW y se enmarca dentro de un real decreto más amplio sobre sostenibilidad energética, ambiental, resiliencia y soberanía digital aplicable a estas infraestructuras, según informó PV Tech.
Verificación horaria y nueva capacidad renovable
La norma, anunciada durante un Consejo de Ministros y actualmente en consulta pública hasta el 4 de septiembre de 2026, establece que el consumo energético de los centros de datos deberá verificarse de forma horaria. Además, cada nuevo megavatio consumido deberá corresponderse con un megavatio de nueva capacidad renovable instalada dentro de los 18 meses previos al inicio de operaciones de la instalación. Esta nueva capacidad podrá cubrirse mediante autoconsumo o a través de acuerdos de compra de energía (PPA).
Según el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), la Estrategia de Inteligencia Artificial del país prevé una demanda de casi 2,5 GW de capacidad de computación para 2030, lo que implicaría una demanda eléctrica de entre 3,5 GW y 4 GW. Sin embargo, desde 2021 España ha otorgado más de 12 GW de derechos de acceso y conexión a la red para este tipo de instalaciones, lo que evidencia un crecimiento acelerado del sector.
Sector fotovoltaico solicita incluir almacenamiento
José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), valoró positivamente la medida aunque advirtió de la necesidad de mayor flexibilidad. «Es positivo que los centros de datos se abastezcan con renovables, pero exigir que todo el suministro provenga de nueva capacidad no tiene sentido dados los altos niveles de recorte técnico y económico. Debe haber equilibrio y permitirse la inclusión de almacenamiento hibridado», declaró Donoso.
La observación de UNEF apunta a un problema conocido del sector: la creciente generación solar en España no siempre puede evacuarse a la red por limitaciones técnicas, lo que provoca pérdidas de producción. La integración de sistemas de almacenamiento permitiría aprovechar mejor esa energía y garantizar el suministro renovable constante que exige la nueva norma.
Contexto internacional: España sigue la senda de Australia
El enfoque español guarda similitudes con el adoptado recientemente en Australia, donde el Gobierno del primer ministro Anthony Albanese anunció el mes pasado que los grandes centros de datos deberán aportar a la red al menos tanta energía como consumen, priorizando fuentes renovables.
Por el contrario, en Estados Unidos el Gobierno de Trump ha optado por un camino distinto. En marzo de 2026, siete gigantes tecnológicos —Amazon, Google, OpenAI, Meta, Microsoft, Oracle y xAI— firmaron un compromiso para construir, traer o comprar la energía necesaria para sus centros de datos, pero sin obligación de que provenga de renovables. Según análisis de Aurora Energy Research recogidos por PV Tech, este enfoque estadounidense beneficiaría más al almacenamiento energético que a la fotovoltaica.
Soberanía digital y sostenibilidad ambiental
Además de los requisitos energéticos, el borrador de real decreto incluye medidas sobre resiliencia y soberanía digital, como la exigencia de que las operaciones del centro y el control de los datos asociados sean gestionados por entidades sujetas a la legislación de la Unión Europea. La norma ha sido elaborada por varios ministerios, incluido MITECO, y permanece abierta a consulta pública en el portal oficial del Gobierno hasta principios de septiembre.
La regulación refleja la apuesta del Gobierno por compatibilizar el crecimiento de la infraestructura digital con los objetivos climáticos del país, en un contexto donde la demanda eléctrica de centros de datos está en auge en toda Europa.
Fuente: PV-Tech · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
