La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha demandado una reducción drástica de impuestos en los sectores de energía, vivienda y alimentos ante la escalada inflacionaria que sitúa el dato interanual del IPC en el 4,9% en septiembre de 2026, la tasa más elevada en más de tres años. El repunte, impulsado principalmente por el precio de los combustibles, ha reabierto el debate sobre la carga fiscal que recae sobre los productos básicos y los servicios esenciales.
Fiscalidad sobre energía y vivienda en el punto de mira
En rueda de prensa celebrada en la Cámara Baja, Millán subrayó que «una gran parte» del coste de la vida y del precio final que pagan los españoles por productos básicos corresponde a «impuestos, directos o indirectos». La portavoz insistió en que la solución para frenar la crisis inflacionaria pasa por tener «voluntad política para tratar de abaratar el coste de la vida».
Según datos citados por Vox, el 30% del precio vinculado a la vivienda está compuesto por impuestos, una cifra que la formación considera un lastre para el desarrollo de proyectos de vida en condiciones dignas. Millán criticó que el Gobierno no aborde esta cuestión de manera directa, mientras persiste un déficit de 750.000 viviendas según el Banco de España, sin avances significativos en la construcción de vivienda social pese a la recaudación millonaria vinculada al sector.
Energía y combustibles impulsan la inflación
El repunte del IPC al 4,9% en septiembre refleja el impacto de los precios de los combustibles en la economía española. La energía ha sido uno de los principales motores de la inflación en Europa durante los últimos años, con episodios de tensión geopolítica y escasez de suministro que han presionado al alza las cotizaciones del petróleo y el gas natural. En el contexto español, Bruselas ha descartado intervenir el mercado del gas pese a precios superiores a 70 EUR/MWh y almacenes bajos, lo que mantiene la incertidumbre sobre la evolución futura de los costes energéticos.
Demanda de reducción del gasto público
Millán defendió que existen «estudios que avalan que se pueda llevar a cabo una disminución del gasto público superfluo sin que ello afecte a la calidad de los servicios públicos». La portavoz concluyó que todo se reduce a «tener voluntad política y dejar de querer engañar a la gente», en alusión a la gestión del Ejecutivo en materia de vivienda y fiscalidad energética.
Contexto de presión energética y regulatoria
La escalada de precios energéticos ha sido una constante en los últimos años, condicionada por factores geopolíticos, la evolución de los mercados mayoristas y la estructura fiscal aplicada en España. La fiscalidad sobre la energía incluye impuestos especiales sobre hidrocarburos, el IVA aplicado a las facturas eléctricas y otros gravámenes que han sido objeto de debate recurrente en el Congreso.
La presión sobre el coste de la vida se suma a los retos que afronta el sector energético español, inmerso en la transición renovable y en la búsqueda de soluciones para garantizar el suministro a precios asequibles. La combinación de inflación elevada, tensión en los mercados de combustibles y déficit estructural de vivienda configura un escenario complejo para el Gobierno, que deberá valorar medidas fiscales y de política energética en los próximos meses.
Fuente: El Periódico de la Energía.
Fuente: El Periódico de la Energía · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Crux Solar con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.
